Aunque mi sol ya no sea mi sol y brilles en pos de otro horizonte, aunque el frío me abrace, aunque trate de olvidarte, aunque odie recordarte, aunque me duela quererte y aunque te este dejando de amar, te deseo lo mejor del mundo y le pido a Dios que se cumplan tus sueños; para que conserves siempre esa sonrisa que ayer fue mi luz y que ahora ilumina otro camino.
Es una carta que hace mucho tiempo me envió alguien muy especial, no se si él la escribió, pero me encantó y quiero compartirla porque es linda.
Colaboración de
Laura Vargas
Colombia
